Capítulo 22 Momentos de Paz

Me despierto todavía con las secuelas del testimonio de ayer. Pero más liviana, más libre. Ahora puedo empezar a juntar mis pedazos y repararlos, para seguir con mi vida como siempre debió ser. Me levanto, me baño, me visto y salgo.

— Petí, ¿cómo estás? Ayer llegaste y te acostaste —me saludó Matía...

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