
Un pacto por amor
fuenteaana120 · Completado · 106.3k Palabras
Introducción
Esta es la historia de Emily, una mujer a la que le arrebataron su identidad y su CEO Adrien Leroy, el ángel de su vida.
Capítulo 1
Para Emily ser la despreciada de la familia, no era una tarea nada fácil, pero esas mismas circunstancias la habían hecho una mujer de carácter fuerte sin perder la bondad. Tenía un solo amigo: Adrien Lorey, su jefe, era el tipo de hombre que le había brindado un poco de tranquilidad y seguridad, por ser el hijo del mejor amigo de su padre, los dos fallecidos y por ese vínculo especial, él la había contratado como su asistente en la empresa de mayor prestigio de París NEW MADISON, al menos esa era la razón que ella creía tener para estar ahí.
Una mañana como tantas, Adrien apareció en su oficina, pero con un aire sigiloso y con ese hipnotizador perfume que le provocaba tantas emociones, y a la vez le revolvía el estómago, con su traje de marca y sus zapatos impecables, en cambio, ella llevaba la ropa más ridícula que tenía, porque debido a tanto trabajo que él le daba, ni siquiera había podido lavar los uniformes que debía usar.
— Justamente hoy, hoy que espero que me traigas a la mejor modelo, para ser la principal en nuestro show, te vienes con esa falda de cuadros tan graciosa. —Adrien se burló, en tono tranquilo, mientras voluntariamente se sentó en su escritorio. Tenerlo de frente era algo que la volvía extraña, una sudoración le recorría el cuerpo, el tipo era demasiado guapo para no contemplarlo.
— Adrien, bájate de ahí, que te ves más ridículo que mi falda — gruñó aceptando su broma, una de tantas que solía darle, ella jamás había entendido por qué Adrien era así con ella, sin embargo, se conformaba con su amistad, aunque derramara la baba por él, pensaba que quizá por no ser tan agraciada, le diera privilegio de conocerlo, a sabiendas de que jamás intentaría siquiera pasar una noche con él.
— Mira, yo no he dicho que sea ridícula, he dicho que es graciosa — se justificó sin bajarse de la mesa, esa mirada y esa voz la hacían perder la cordura, ningún hombre se acercaba de ese modo a ella, al menos en su entorno, Adrien era el único que la hacía sentir esas cosas de las que hablaba su amiga Ágata.
— Que te bajes de la mesa, te digo — le repitió ya en un tono más serio, pero solo estaba jugando, para no mirar su linda cara, disimuló ordenando unos papeles que se encontraban en la mesa.
—Vaya, mi mejor secretaria, está molesta hoy — continuó bromeando para hacerla sonreír, él también la quería, la quería por esa promesa que le había hecho a su padre, y por esa forma tan especial de comportarse, ella era linda aunque pensara que no, tenía el cabello rubio y ondulado, tan largo que le llegaba a los glúteos, y unos ojos café brillantes, pequeñitos, adornados por sus cejas pobladas, la nariz puntiaguda y sus pecas que formaban parte, de esa cicatriz que tenía en la mejilla derecha.
Emily sabía es que estaba perdidamente enamorada de Adrien, del Adrien que se sentaba todos los días a hablar con ella, del Adrien que le hablaba sonriendo, el que todos los días la llevaba a su casa voluntariamente en su coche de lujo, y el que no demostraba desprecios hacia ella, pero era claro que no se atrevería a mostrarle sus sentimientos, pues sabía bien, que no se fijaría en ella, que solo podían tener esa relación de jefe y empleada, y en ocasiones de amigos, por la cercanía de sus padres
— Me tienes estresada con ese asunto de las modelos, y de todas las que te muestro ninguna quieres — se defendió porque en verdad esa situación la tenía indignada, pero ella ni siquiera podía imaginarse lo que Adrien estaba tramando, llevaba dos años intentando encontrar respuestas a todas las dudas que su padre le había dado respecto a la hermana de Emily y lo que ella y su madre le ocultaban, además de las pocas cosas que ella en confianza le había revelado, que no podía esperar más para ejecutar un plan que en verdad funcionara y así poder ayudarla, la estimaba demasiado como para no ayudarle
— Quiero a tu hermana — le dijo bajándose por fin del escritorio, y quedándose de pie, de espaldas hacia ella, giró la silla, completamente asustada
— ¿Hablas en serio? — preguntó absorta, su hermana era la mejor modelo de París, y ella estaba ahora ganando muy bien en las otras agencias, pero lo más terrible, es que desde que ella había decidido irse de su casa, y dejarle a su madre enferma para cuidarla, habían perdido comunicación, Valeria era demasiado arrogante e incluso ni siquiera la trataba como una hermana, ante las cámaras decía que era hija única, por lo cual Emily lo que más deseaba era tenerla lejos por todo el daño sin causa que le había provocado desde la infancia.
— Sí, he dicho que quiero a Valeria — le aseguró sin mirarla a la cara, porque Adrien sabía bien que Emily no estaría de acuerdo, y que tampoco aceptaría que él la estaba contratando solo para encontrar respuestas a su vida. Se puso de pie y se situó frente a él, con los ojos vidriosos por las inmensas ganas de llorar de la decepción. Adrien era su único amigo, y el hombre del que estaba enamorada, el tipo que le había dado seguridad y que ahora parecía arrebatársela, se sintió traicionada
— Adrien, sabes que no puedo hacer eso, no me pidas eso, por favor, te traigo a la modelo que quieras, pero a ella no, en verdad no puedo hacerlo— le repitió en súplicas mientras él esquiva su mirada. Le dolía demasiado hacerle eso, pero era la única vía y ya tenía todo calculado no podía dar un paso atrás esa era la mejor forma de ayudarle
— Pues ¡Si mañana no encuentras a una modelo adecuada, con la fama, belleza y experiencia que tiene tu hermana, es mejor que no vengas a trabajar! — Le dijo, intentando parecer serio, decirle eso era cruel, pero no le quedaba otra opción, era la manera de hacerla entrar en el juego salvífico. Ella Lo miró y bajó el rostro, pues aunque se llevaran muy bien, en asuntos de trabajo lo respetaba como jefe, y lo que menos quería era perder su trabajo porque debía comprar el medicamento para su madre.
— Está bien, seguiré buscando — asintió para no continuar discutiendo, y era mejor no retarlo, ni hacerlo enojar, debía cumplirle, pues sabía que para él ese show era lo más importante que existía en su carrera, y en el bienestar de la agencia.
— Lo sabes bien, quiero a una como Valeria, o mejor dicho lo que yo más quisiera es tenerla a ella como la modelo estrella del show, eso sería grandioso — insinuó haciéndole entender que no lo haría cambiar de opinión, entonces ella tomó su posición seria de empleada y le contestó
— Solo tengo a las modelos que ya te he mostrado, aunque Charlotte es muy buena opción, pero…
— Pero... — la interrumpió acercándose a ella, y de nuevo esos ojos avellana, la dejaron sin aliento, su respiración cercana la hizo apretar los labios, ese gesto le gustó y le provocó quedarse más tiempo cerca de ella.
— Ya recordé que dijo que tiene otros compromisos y no podría estar a tiempo completo en los ensayos — dijo para no contradecirlo más, y sobre todo porque se sentía atrapada en esa mirada tan llena de lujuria a veces, o pensaba ella: de lástima. Pero aunque en ocasiones esas situaciones cercanas le parecían graciosas, esta vez, todo se complicaba porque él había mencionado a la arpía de su hermana.
— ¿Así que no vas a seguir buscando a otra persona? — Le preguntó tomándola de la cintura y acercándola más a él, Adrien ni siquiera se explicaba por qué hacía eso, pero es que Emily tenía algo que lo halaba, adoraba el olor de su perfume, esa sensibilidad de su piel, y su cintura cubierta de ropa floja.
En realidad, Adrien sabía que ella siempre cumplía, por eso la había tenido en ese puesto durante un año, y aunque tenía la facilidad de buscar otras asistentes, a ella no la cambiaría por nadie, porque en medio de todo el caos de la empresa y su vida de rico, ella era como un poquito de agua que llenaba el enorme desierto de su vida, por su forma de ser tan peculiar y bonita, ella era la única que le provocaba risas en medio de sus enojos.
Adrien fue acercándose más a ella, mientras que Emily lo miraba perpleja — Vamos, Emily, sé que tú puedes, es por el bien de la empresa y de tu trabajo — Murmuró acercando sus labios a los de ella, mientras que sentía que el corazón iba a salírsele.
— Sí, sí, lo haré — titubeó mientras él se apartó de golpe
Últimos capítulos
#69 Capítulo final
Última actualización: 12/20/2024#68 Capítulo 68
Última actualización: 12/20/2024#67 Capítulo 67
Última actualización: 12/20/2024#66 Capítulo 66
Última actualización: 12/20/2024#65 Capítulo 65
Última actualización: 12/20/2024#64 Capítulo 64
Última actualización: 12/20/2024#63 Capítulo 63
Última actualización: 12/20/2024#62 Capítulo 62
Última actualización: 12/20/2024#61 Capítulo 61
Última actualización: 12/20/2024#60 Capítulo 60
Última actualización: 12/20/2024
Te podría gustar 😍
La Pareja Prohibida del Rey Alfa
—¡Maldita sea! ¡Mocosa malcriada! —maldijo entre dientes y me agarró del cabello con brusquedad, pero con cuidado, y luego lo deslizó dentro de mi boca…
Hazel tenía todo lo que una mujer podría desear: un esposo amoroso y atento, un hogar feliz y todo el poder en la palma de su mano.
Sin embargo, su vida de ensueño se convierte en una pesadilla cuando su esposo encuentra a su pareja destinada. Traicionada y destrozada, Hazel intenta liberarse de las cadenas del destino, pero le resulta difícil por los lazos que la atan a su esposo.
Como si que el esposo de Hazel encontrara a su pareja destinada no fuera suficiente castigo de la diosa, su manada fue atacada y ella fue tomada por el despiadado príncipe licántropo como su cautiva.
Luciano, el príncipe licántropo que se aferra con firmeza a las reglas de su reino, codicia la belleza de Hazel y no puede evitar el fuego que se enciende dentro de él.
¿Qué sucede cuando se revela el secreto del pasado que amenaza la vida tanto de Hazel como del príncipe? ¿Será su amor lo bastante fuerte para mantenerlos unidos o los consumirá la ira, la traición y el dolor?
¡Vendida! Al Don Grizzly
Vender su virginidad en línea es una forma segura de asegurarse de que El Oso cancele el acuerdo, y cuando le informa a su padre que la ha vendido al mejor postor y nunca obtuvo su nombre real, el contrato se termina, pero también lo hace su relación con su propia familia.
Seis años después, ya no es la querida principessa de la familia Mariani, sino la madre soltera de un niño de cinco años que tiene un parecido asombroso con el hombre a quien vendió su inocencia.
Torquato Lozano ha buscado a la mujer que lo dejó plantado después de una increíble noche de pasión hace casi seis años. Cuando se topa con ella en una empresa recién adquirida, trabajando como técnica de IT, se sorprende al descubrir que es la mujer con la que su familia arregló su matrimonio hace tantos años. Una revisión de su expediente le revela que no se fue de su encuentro todas esas noches atrás con las manos vacías. Su pequeño hijo es la viva imagen de él, hasta en su tamaño imponente.
Cuando la familia de Alcee se da cuenta de que están perdiendo una lucrativa alianza financiera de la que deberían haber sido parte, comienza una guerra. Con enemigos apareciendo en cada esquina, Alcee y Torquato necesitarán dejar el pasado atrás y trabajar juntos para mantener a su hijo con vida. Su pasión se reavivará mientras luchan por mantener a su familia a salvo y forjar un nuevo poder para tomar el control del inframundo criminal de Nueva York.
La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie
Soy Sabine, todos me llaman Pixie por mi talla. Mido poco más de un metro y medio. Cometí el error y me casé con un hombre al que apenas conocía durante un fin de semana de diversión. Me dejó a la mañana siguiente y no lo vi durante meses hasta que fui a una reunión sobre la contratación de un guardaespaldas con los Reckless Renegades. Imagina mi sorpresa cuando veo a mi marido perdido hace mucho tiempo con una zorra en el brazo. Lo despedí y le pedí que entregara los periódicos la semana siguiente. Dejé todo lo que tuviera que ver con el club. Negocios, amigos, lo que sea. No iban a dejar que se burlaran de mí. Me dejó, así que debió firmar y dejarme seguir con mi vida. Soy un campeón de patinaje sobre hielo pero necesito más. Quiero amor y una familia propia. Creí que lo había encontrado. Caray, me equivoqué. Ahora ha vuelto y dice que quiere ganarse mi corazón.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Adonis Tatuado - Romance de la Mafia
En el que digo que quiero treparlo como a un árbol.
Y él. Acaba. De contestar.
En realidad, es culpa del perro.
Si este gran danés sin entrenar que estoy paseando tuviera algo de modales, nunca habría acabado así:
Con la correa enredada alrededor del hombre más guapo que he visto en mi vida.
Por suerte para mí, el chico se lo tomó con humor.
(Aunque su broma de que los perros se parecen a sus dueños resulta demasiado acertada cuando Rufus empieza a montarle la pierna).
Me deja su tarjeta de presentación y una sonrisa que me afloja las rodillas.
Todavía me estoy pellizcando cuando mi mejor amiga y yo retomamos el paseo.
—Se me hace que te gustó un poquito —me acusa.
Sin pensar y un poco alterada por toda la experiencia, respondo:
—Le enredaría las piernas en la cintura más fuerte que esa correa.
AHÍ es cuando revela que estaba grabando mi respuesta.
AHÍ es cuando me dedica la sonrisa más maliciosa que he visto en mi vida y dice:
—De nada.
Y AHÍ es cuando me pasa mi teléfono y me muestra...
Que le envió la grabación a él.
Siento el corazón en la garganta mientras aparecen esos tres puntitos...
Y luego, un mensaje.
—DEMUÉSTRALO.
Roisin
La Última Cláusula del Multimillonario
Tres años de matrimonio terminaron con una línea y una pluma que le temblaba en la mano. No eran los papeles lo que dolía: era la forma en que él ni siquiera se inmutó cuando ella sí lo hizo.
Amelia Hart salió del penthouse de él esa noche sin nada más que una maleta y el corazón hecho pedazos. Se lo había dado todo a Daniel Sterling —su amor, su identidad, su devoción silenciosa—, solo para que la desecharan en el momento en que se volvió inconveniente.
Pero cuando el imperio que él construyó empieza a derrumbarse, cuando el CEO frío que jamás miró atrás de pronto necesita a la mujer que tiró a la basura, regresa con las mismas manos que una vez la soltaron, ahora extendiéndose hacia lo que destruyó.
Solo que esta vez hay una cláusula que él no leyó…
Destinada al Alfa Que Me Mató
Me arrodillé en el lodo, con la agonía del rechazo desgarrándome por dentro mientras lo veía alejarse junto a Celeste, embarazada.
—Yo, Daemon Blackwood —entonó con frialdad—, te rechazo como mi pareja.
Lo había amado durante diez años… hasta que me humilló en una Ceremonia de Rechazo pública, me abandonó por otra mujer y le declaró la guerra a mi manada. Mis padres murieron protegiéndome. Yo morí sola, hecha pedazos por su traición.
Entonces desperté… tres años antes.
Esta vez, se acabó rogar por su amor.
—Hagamos una apuesta, Daemon —digo cuando desestima mi oferta de romper nuestro vínculo—. Pronto no solo aceptarás este rechazo: lo vas a suplicar.
Me mira con un desprecio helado.
—Yo. No. Suplico.
Suspiro. Como la que ya vivió esto, sé lo que viene. Daemon conocerá a su verdadera pareja, se enamorará perdidamente de ella y por fin me dejará libre. Lo único que tengo que hacer es esperar.
Pero entonces… las cosas se ponen raras.
El hombre que antes pasaba meses lejos de mí ahora vigila cada uno de mis movimientos. Me interroga sobre otros machos. Y cuando de verdad conoce a Celeste, no me rechaza a mí, como se supone que debe hacerlo.
La rechaza a ella.
Amor prohibido, venganza perfecta
Pero un día, al regresar a casa antes de lo previsto, descubre una traición desgarradora: Emma, su hija adoptiva, a quien había criado y amado como si fuera de su propia sangre, anuncia que está embarazada de su esposo.
Las dos personas en las que más confiaba le clavan el puñal por la espalda. Sin embargo, cuando conoce al misterioso novio de Emma, un joven cuya mirada ardiente e indebida la consume, solo un pensamiento invade su mente: traición con traición se paga.
Juego del Destino
Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.
Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.
Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?












