Se siente bien

—Ahora, sé que eres un buen chico. Sabes cómo seguir instrucciones, y no espero menos de ti esta noche. Vas a escuchar mi voz y obedecerme, porque si no lo haces habrá consecuencias. ¿Entiendes?

Santo cielo. —Sí, Señor.

Él sonrió con suficiencia. —No creo que entiendas lo que estoy diciendo, no de...

Inicia sesión y continúa leyendo