No necesito tu ayuda

Felix

---

Sonreí. —Señor De Montmorency, en esta ocasión tengo que ponerme del lado de los adultos. Te corresponde estar en la mesa de los niños.

—¡Oh, vaya! Gracias por el apoyo— dijo sarcásticamente.

—Déjame terminar— interrumpí. —Si en algún momento de la noche te cansas de hacer de niñero, ...

Inicia sesión y continúa leyendo