Escondiéndole todo

Él tragó el agua, dejándola a un lado.

—Oh, por favor. Estás exagerando.

Yo permanecí en silencio mientras él se acercaba a mí. Algo estaba pasando, lo sabía. Esto no era propio de él, pero ¿qué otra explicación podía haber además de la que me dio? No había ni una sola prueba de vino en la cocina ...

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