Confía en mí

Tragué saliva, captando su línea de pensamiento. Lentamente bajó mis calzoncillos, recorriendo mis piernas con sus dedos hasta llegar a mis pies y deshacerse de mi ropa interior.

—Tan duro para mí ya... —dijo. Se arrodilló, sus amplias manos sujetando mis mejillas—. ¿Por qué no me sorprende?

De re...

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