La recompensa

Mis colegas a mi alrededor me lanzaron miradas extrañas, comprensiblemente. No tenían idea de dónde venía mi repentino enojo. Felix mostró un atisbo de emoción, sorprendido por mi audacia. Sabía que estaba hablando de él, de su deseo de poder.

—¿Qué quieres decir? —preguntó, levantando una ceja.

—...

Inicia sesión y continúa leyendo