NovelaGO
Una asistente para el heredero ciego

Una asistente para el heredero ciego

M.T · En curso · 34.7k Palabras

1.2k
Tendencia
1.8k
Vistas
349
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Tres meses. Ese es el tiempo que Adeline Leroy debe sobrevivir al insufrible Nolens Edgerton. El joven heredero, consumido por la amargura desde que perdió la vista en su infancia, se ha propuesto hacer de la vida de su nueva asistente un infierno personal.

Pero un incidente inesperado lo cambia todo. Entre las sombras de su ceguera, Nolens guarda un secreto que nunca ha podido confesar, una verdad que explica su crueldad. Al descubrir al hombre vulnerable detrás del monstruo, Adeline se encontrará atrapada en una relación donde el odio inicial comienza a transformarse en algo mucho más peligroso y profundo.

Capítulo 1

Admiro el paisaje que se observa fuera de la ventanilla, nunca antes vi campos tan verdes como estos, incluso me parece que el aire aquí huele diferente, aunque probablemente sea el aromatizante del taxi por aplicación que tome para llegar a este lugar. Suelto un largo suspiro, emocionada por llegar. Este trabajo es un cambio radical a la vida que he llevado los últimos dos años, pero si llegue hasta aquí es por el arduo trabajo que realice durante todo ese tiempo y quizás ahora valga todos los sacrificios que tuve que hacer en aquel entonces.

Por supuesto que mudarme de Londres a Gales no es precisamente algo fácil de asimilar, pero la paga vale la pena y el trabajo no es difícil, de hecho se supone que solo seré una asistente.

Vuelvo la vista cuando escucho que el GPS marca que mi destino se encuentra a pocos metros de distancia. Estaba tan metida en mis propios pensamientos que no vi como nos acercamos a una lujosa y elegante mansión. La mansión Edgerton, según tengo entendido. Cuando el taxi rodea una hermosa fuente, la cual tiene tallada dos hermosos querubines que parecen jugar con el agua, yo aprieto mi mano a mi pecho porque este trabajo significa mucho para mi carrera, es la primera vez que alguien tan importante me contrata como asistente personal y aunque se supone que solo será por tres meses, este trabajo tiene el poder de cambiar un antes y un después en mi carrera.

Cuando el taxi se detiene, tomo una bocanada de aire y enseguida abro la puerta para salir de ahí. Lo primero que hago es echarle un vistazo al sitio mientras el conductor baja mi maleta de la parte trasera de su auto y una vez que la deja sobre el suelo, yo acudo a pagar, aunque cuando el asunto queda arreglado me siento un poco extraña de no ver a, técnicamente, nadie esperándome. Darme cuenta de que mi llegada pudo ser irrelevante para la gente que me contrato, me hace sentir un poco incómoda porque no sé qué hacer o a donde dirigirme, así que tomo mi maleta y la oprimo con fuerza para acercarme a la puerta principal mientras el taxi vuelve a rodear el camino principal para abandonar el sitio.

Lo primero que noto es que no hay timbre o al menos no en el sitio donde debería estar, sino que en su lugar hay una especie de cuerda que está atada a una campanilla en lo alto de la puerta. Es muy extraño, pero aun así toco la campana de manera sutil porque no quiero importunar a la gente de este sitio con el ruido, pero los siguientes segundos nadie sale a recibirme, por lo que al final, creyendo que esa absurda campana está de adorno, al final decido darle un par de golpes a la puerta; sin embargo, al hacerlo noto que la puerta principal cede ante el primer golpe más no porque alguien en el interior la hubiese abierto, sino como si esta hubiese estado siempre abierta.

—Buenas tardes—digo para anunciar mi presencia, pero aparentemente, el vestíbulo está vacío. Mi lado curioso, el que está ansioso por conocer el lugar, me susurra que debería entrar y explorar un poco por mí misma, porque este sitio parece haber salido de un cuento de hadas, además de que los propietarios deben ser dueños de alguna empresa o mínimo ser parte de la aristocracia inglesa porque de lo contrario no sé como podría pagar el mantenimiento de un sitio tan impresionante. Al final vuelvo a dejar la puerta, tal y como estaba, pero al momento de hacerlo, me parece escuchar ruido, detrás de mí.

—¿Puedo ayudarle en algo, señorita?—expresa una voz femenina y al volver la vista veo a una joven de cabello castaño oscuro, esbelta figura, aunque oculta detrás de una ropa un tanto reservada para alguien de tal dulce sonrisa como la suya.

—Que tal, mi nombre es Adeline Leroy, soy la nueva asistente del señor Edgerton...—le informo mientras le extiendo la mano y ella, en respuesta, esboza aún más su delicada sonrisa.

—Mi hermano me dijo que había encontrado a la asistente perfecta, pero no dijo que sería tan bonita como tú—expresa mientras me mira de arriba abajo, pero en realidad no sé si deba tomar sus palabras como un halago o acaso solo está siendo cortes conmigo, aun así sonrió un poco.

—¿Usted es la hermana del señor Edgerton?—cuestiono algo desorientada con la situación, porque el joven que me contrato no me dijo mucho acerca de la familia Edgerton.

—¡Oh, no, querida!—dice mientras me toca el hombro para indicarme avanzar para continuar nuestra conversación, tal vez en el interior de la mansión, así que la sigo y ella, enseguida, se da cuenta de que la puerta está abierta—¡Ay, no, de nuevo deje la puerta abierta!

Sin decir nada más, solo se asoma mirando hacia todos lados, como si temiera que alguien adentro pudiese enfadarse por su equivocación. Cuando se asegura que no hay nadie a la vista, me indica con la mano seguir al interior.

—Disculpa, es que si la señora Fitzroy se da cuenta de que volví a dejar la puerta abierta, volverá a enfadarse conmigo—murmura, quizás temiendo que aquella mujer pueda salir del muro, tal y como si fuera un fantasma solo para atormentarla— como te decía, quien te contrato fue mi hermano Sebastián, yo soy Anne Evenson. Nosotros solos somos amigos de Nolens, Noles Edgerton, tu nuevo jefe.

—Oh, entiendo—expreso algo desconcertada de que ella me reciba, cuando en realidad parece ser que ella es una invitada del señor Edgerton— aunque tengo una pregunta. ¿Ustedes tambien trabajan para el señor Edgerton?

La señorita Evenson suelta una pequeña carcajada y se vuelva hacia mi cuando llegamos a la escalera solo para negar con la cabeza.

—No, en realidad mi hermano y yo solo estamos preocupados por nuestro amigo, su familia fallecio y él heredo todo lo que tus ojos ven—dice, pero aunque ella lo pronuncia con total normalidad, yo no puedo evitar impactarme por la terrible noticia y aunque me gustaria saber como es que toda la familia fallecio, en realidad me guardo mis imprudentes preguntas para otro momento —tiene muchos asuntos pendientes por solucionar, pero mi hermano Sebastian tuvo que salir del pais por trabajo y yo pronto me reunire con él, asi que esperamos que tu sepas organizar todos sus pendientes porque de otra forma creo que Nolens perdera la cabeza.

—No se preocupe por eso, tengo bastante experiencia en el campo—digo con cierta confianza para tranquilizarla.

—Por favor, deja tus cosas aqui, te llevare con Nolens, creo que aun sigue en la sala—supone, pero yo no la cuestiono porque me inquieta conocer tan pronto a mi nuevo jefe, asi que dejo mi maleta en el suelo y cuando la señorita Evenson comienza a caminar, yo trago saliva al sentirme nerviosa.

Mientras recorremos la mansion, mi mirada se pierde en la magnificencia del lugar, no solo es elegante, sino tambien algo inquietante, porque me parece algo inaudito que incluso existan detalles sobre la piedra de algunos sitos, sobre todo en las esquinas que dan la impresion que algun artesano se corto varios dedos ahi.

Luego de algunos minutos, descubrimos al dueño del sitio y en efecto, él esta, tal y como su amiga lo supuso, sentado en una sala ostentosa y por supuesto, vistosa. El hombre es de cabellera rubia, bien peinada, aunque tiene la mirada inclinada sobre un libro, el cual esta leyendo de una forma extraña, es decir, esta tocando sus paginas.

Es bastante atractivo, tanto como para distrearme observandolo mientras trabajo, temo que eso pueda ser un problema y aunque pocas cosas suelen llamar mi atencion como para olvidar por un momento mi trabajo, un hombre como él no es tan facil de encontrar por las calles. Algo que me llama mucho la atencion son algunos puntos en su rostro, me parece que son lunares que le dan cierto toque encantador porque el primer lunar que veo esta justo sobre su pomulo y el siguiente esta tan solo uno o dos centimetros mas abajo, en total son cuatro, pero todos siguen una linea imaginaria que estoy segura podria ser perfecta si alguien se atreviera a trazarla con un marcador en su rostro.

Sus labios son rosados, algo poco frecuente en los hombres, pero no desentona con sus facciones sino que le dan un toque sofisticado. Me parece que es un hombre al que podria describir como la estaua de un angel hecho hombre.

—¿Anne?—pronuncia y su voz es algo extraña, no tan varonil, pero tan poco femenina, quizas podria ser una mezcla entre ambas, no sabria decir, pero su voz es agradable.

—A ti nadie te puede engañar ¿Cierto?—se queja la señorita Evenson —tus oídos son tan finos como los de un ratón.

—Tú y tu necedad de compararme con un maldito ratón—se queja el pobre hombre, pero, aunque sus palabras suenan serias, igual puede estar bromeando, no sabría decirlo ya que no lo conozco, aun—¿Quién es tu amiga?

—¿Como sabes que es una mujer?—cuestiona la señorita Evenson y su pregunta me desconcierta un poco. Cuando vuelvo la vista observo que él, quizas exasperado por haber sido interrumpido, cierra su libro sin dejar un separador en su interior de manera abrupta y enseguida levanta la vista.

Lo que observo me deja atonita y tambien me confunde un poco porque al momento en que me contrataron, nadie me dijo absolutamente nada sobre esto. Mi jefe, el señor Edgerton es ciego.

Sus ojos parecen estar cubierto por una especie de tela blanca que le impide ver, de hecho sus ojos permanecen estaticos, aunque su rostro se dirige a nosotras.

—Simple, querida Anne—responde el señor Edgerton con una sonrisa, me parece que algo molesta— reconozco tu andar, pero escuche algo más sonoro, un caminar diferente, de hecho, podría apostar que la razón podría ser que lleva puestos un par de zapatos de tacón y a pesar de que se supone que esta la alfombra para amortiguar el sonido de los pasos aquí, esta mujer parece que camina como un maldito elefante y a menos de que sea un hombre afeminado, supongo que es una mujer.

Las palabras que salen de su boca parecen dagas que se insertan en mi orgullo. ¿Como se atreve a hablarme de esa forma sin siquiera conocerme?

—Nolens, por favor cuida tu modales—advierte su pobre amiga, quien me mira apenada por lo impertinente que ha sido mi supuesto nuevo jefe. Yo trato de sonreirle para hacerle saber que nada ha pasado, no solo porque él es ciergo, sino porque igual existe la posibilidad de que él conviva de esa forma con su amiga.

—¿Cuidar mi modales, Anne?—cuestiona el hombre con una blanca sonrisa descarada— no he sido yo quien interrumpio sus lectura ¿No?

—Bien, lo lamento, es solo que te queria presentar a la señorita Adeline, ella va a ser...

—Creo que quedo claro la ultima vez que hable con Sebastian que no necesitaba a nadie para resolver mis problemas—pronuncia mi jefe con obvio desden y no sabria decir si su molestia es por el hecho de haber perdido a su familia o porque sus amigos quisieran ayudarlo.

—Por favor Nolens. ¿No puedes dejar un momento esa actitud tan pesada?—se queja la señorita Evenson y por lo que escucho, creo que la actitud de ese hombre es por lo general, de ese modo y eso me inquieta un poco porque si algo no tolero, es a jefes que se creen la gran maravilla solo por hacer dinero—Sebastian y yo solo estamos preocupados por ti, no podre viajar tranquila, sabiendo que te quedaras solo y con tanto por hacer.

—¿Acaso la señora Fitzroy no cuenta?—manifesto el hombre cruzando la pierna y colocando su mano sobre el respaldo del sofa.

—Sabes bien a lo que me refiero—le respondio su amiga cruzandose de brazos, quizas algo exasperada por la actitud del hombre quien no debia tener mas de treinta años, pero tenia la actitud de un adolescente. Quise creer que era tan solo un tipo rico y mimado que creia que podia tratar a sus empleados como bien se le viniera en gana, pero de ser asi. ¿Porque tendria de amiga a alguien tan dulce como la señorita Evenson?

Quise darle el beneficio de la duda y atribuirle su rechazo hacia mi, tan solo porque seguramente estaba en duelo y recuperandose de perder a su familia, ademas de que su mejor amigo parecia no estar en el pais y su hermana lo seguiria, asi que el pobre hombre debia sentirse demasiado agobiado por todo.

—Por favor, esto sera solo hasta la operacion, despues puedes hacer lo que quieras, pero mientras Sebastian ni yo estemos aqui para ayudarte, quisieramos que aceptaras a esta chica para organizar todo lo que necesites ¿Si?

Hubo un silencio mientras el joven frente a nosotras lo meditaba.

—¿Solo hasta la operacion?—cuestiono y aunque yo no entendi a que se referian con "Operacion" intui que eso significaba que tendría el trabajo a pesar de todo.

—Si, Sebastián y yo volveremos para cuidarte hasta que te quiten las vendas, esperamos pasar aquí unas semanas y luego volver a Boston para continuar con mi tratamiento. ¿Que dices?

—Digo que odio que Sebastian haga planes sin consultarme y que tu le sigas el juego a sus tonterias, pero tambien entiendo que se preocupan por mi y que ambos tenian planes antes de que todo esto pasara—dice él mostrando un poco de cordura—asi que solo porque tu me lo pides, aceptare la ayuda que me ofrecen siempre y cuando no vuelva a ocurrir nunca mas. ¿Entendido?

—Puedo conformarme con eso—expresa la señorita Evenson con una sonrisa mientras que su amigo el señor Nolens Edgerton tiene una expresión un tanto arrogante soberbia.

—Bien, siempre y cuando no sea un estorbo para nadie más en esta casa, búscale un espacio en una de las habitaciones— ordena mientras se levanta de su lugar para tomar una especie de bastón extendible que usa para moverse por la habitación y sin decir una sola palabra más, el hombre se va sin decir una sola palabra, aunque la señorita Everson se vuelve hacia mi entre emocionada por haber obtenido la victoria y al mismo tiempo apenada por lo que he presenciado.

—Por favor, sígueme te mostrare tu habitación—dice mientras me hace una señal para que la siga, supongo que al mismo lugar donde deje mi maleta antes, solo espero que ese hombre no se tropiece con ella.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.3m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada

El Ascenso de la Loba Desterrada

1.1m Vistas · Completado · Lily
—¡Lobo blanco! ¡Mata a ese monstruo!

Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.

En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.

Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?

Una cosa sé: ahora es el momento.

He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido

El Latido Prohibido

646k Vistas · Completado · Riley
Dicen que tu vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Amor No Dicho del CEO

El Amor No Dicho del CEO

1m Vistas · Completado · Lily Bronte
—¿Quieres mi perdón? —preguntó, mi voz bajando a un tono peligroso.

Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.

—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.

Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.

Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...

Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.

Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

512.6k Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

913.3k Vistas · En curso · Becky j
—¡El compañero está aquí!
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.

Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.

El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.

Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Enamorada del hermano marino de mi novio

Enamorada del hermano marino de mi novio

1.7m Vistas · En curso · Harper Rivers
¿Qué me pasa?

¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?

Es solo la novedad, me digo firmemente.

Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.

Me acostumbraré.

Tengo que hacerlo.

Es el hermano de mi novio.

Esta es la familia de Tyler.

No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.

**

Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.

Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.

Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.

Estoy enamorándome del hermano de mi novio.

**

Odio a las chicas como ella.

Consentidas.

Delicadas.

Y aún así—

Aún así.

La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.

Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.

No debería importarme.

No me importa.

No es mi problema si Tyler es un idiota.

No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.

No estoy aquí para rescatar a nadie.

Especialmente a ella.

Especialmente a alguien como ella.

Ella no es mi problema.

Y me aseguraré de que nunca lo sea.

Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

547k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

912.7k Vistas · En curso · Nyssa Kim
Advertencia de contenido: Escenas explícitas.

—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.

—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—

Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.

—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.

Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.

Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.


Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.

Pero todo fue arrancado.

Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.

¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.

Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.

Lucien. Silas. Claude.

Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.

Lilith se suponía que era un medio para un fin.

Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.

Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.

Tres Alphas.

Una chica sin lobo.

Sin destino. Solo obsesión.

Y cuanto más la prueban,

Más difícil es dejarla ir.
De mejor amigo a prometido

De mejor amigo a prometido

1.7m Vistas · Completado · Page Hunter
Savannah Hart pensó que había superado a Dean Archer —hasta que su hermana, Chloe, anunció que se casaba con él. El mismo hombre que Savannah nunca dejó de amar. El hombre que la dejó con el corazón roto… y que ahora pertenece a su hermana.

Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.

Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.

Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.

Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

1.4m Vistas · En curso · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

501k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.