Capítulo 129 Fluídos y deseo

(Pov Adriano)

Cuando se dio vuelta y me mostró el culo, me mordí el labio. Ese culo firme, perfecto, provocador. Cada oscena curva suya tenía algo de cruel.

La raja de su coño se veía perfectamente marcada por encima de su tela.

Se inclinó apenas, dándome la espalda, y con las piernas ligeramente...

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