Capítulo 27 Una tregua sucia

—¿Estás bien? —le pregunté.

Ni siquiera sabía por qué lo preguntaba. Era una sensación. Un ruido interno. Como cuando algo se rompe bajo el agua y uno no lo ve, pero sabe que pasó. Daniel estaba raro. Demasiado quieto. Demasiado lejos. Y yo no tenía pruebas, no tenía datos, no tenía nada… solo ...

Inicia sesión y continúa leyendo