Capítulo 37 Entre las sombras

Cuando dijo su nombre, todo se detuvo.

No el cuerpo. No el deseo.

La cabeza.

Carolina Ramírez.

Escuchar ese nombre en la boca de Lara fue como si alguien hubiese encendido la luz de golpe en una habitación donde yo llevaba horas escondido. No era una acusación todavía. Era peor: era intuición...

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