Capítulo 38 El peón ya está en juego

(POV Tomás)

Llegué antes, como siempre. Me gustaba hacer esperar a Adriano, aunque él nunca se enterara. Pedí una copa de tinto fuerte, seco, de esos que raspan la garganta y te dejan un calor sucio en el pecho.

Me senté en la mesa del fondo, la que da hacia la calle. El sol partía el restaurante ...

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