Capítulo 61 Al día siguiente

Desperté cerca del mediodía con la cabeza pesada y el cuerpo caliente.

El vestido negro seguía ahí, apretándome la cintura, marcándome las tetas. No entendía nada. No recordaba haberme cambiado para dormir. No recordaba haber llegado a la cama.

Entonces me vino el primer recuerdo. Adriano. Su boca...

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