Capítulo 84 El santuario del maestro

(Pov Daniel)

Mancini no respondió de inmediato a mi propuesta. Se quedó mirando por la ventana, con los dedos entrelazados sobre las rodillas. El silencio era denso, pero no incómodo. Yo lo sentía como un privilegio: estar ahí, en ese santuario, respirando el mismo aire que alguien que había sido u...

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