Capítulo 97 La conciencia que no duerme

Me quedé inmóvil después de que Daniel se dio vuelta.

Escuché su respiración durante varios minutos, intentando descifrar si dormía o si fingía como yo. No me atreví a moverme. No me atreví a acercarme. Ni siquiera me atreví a llorar al principio.

Pero las lágrimas llegaron igual.

Silenciosas....

Inicia sesión y continúa leyendo