Capítulo 46 46

Marcus frunció el ceño. Marcia había drogado a Rubí con un brebaje tan fuerte. Sus intenciones eran ciertamente maliciosas.

—Marcus, ayúdame. Es tan incómodo,— Rubí sintió como si su corazón se hubiera encendido con llamas.

El fuego dentro de ella no podía extinguirse sin importar cuánto lo intent...

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