Capítulo 75 75

Después de un rato, Rubí miró a Melisa y preguntó con una sonrisa: —Entonces... ¿por qué nunca ha estado aquí la prometida del Sr. Santoro?

—Ella es de un estatus distinguido y está demasiado ocupada, entonces, ¿cómo puede tener tiempo libre para venir aquí? Solo has estado aquí por unos días, así q...

Inicia sesión y continúa leyendo