
Una Esposa Para El Ciego Millonario
jhoatorres18 · Completado · 210.9k Palabras
Introducción
Debido a los cuidados que debe de tener, vuelve al nido de su familia, pero su rabia y mal humor consigo mismo por perderlo todo hacen a que sus padres contraten a Caroline Montgomery, una casamentera reconocida por unir a las mejores y más estables parejas en todo el país, para que les ayude a encontrarle una esposa a su hijo, sin esperar que ella se enamore de él a primera vista, sin conocer su condición, y que lo ayude a descubrir que no se necesita ver para creer en el amor.
Capítulo 1
“El verdadero amor no es ciego… Cuando amas a alguien puedes ver sus defectos y los aceptas.”
—Gabriel García Márquez.
Angus Fitzgerald
Me encuentro extasiado de tanta felicidad, ver que soy un hombre afortunado al tener todo lo que en el mundo puede ser envidiado, porque sí, hay personas que incluso sienten envidia de un hombre como yo y no los culpo.
A mis treinta y dos años, soy un hombre que lo tiene todo, fortuna, casas, carros y una jugosa cuenta monetaria en el banco, pero no solo es material… la tengo a ella y a mi futuro hijo; Diane Johnson es la mujer de mi vida, la mujer de mis sueños y es la cuna perfecta para albergar a mi hijo y a los demás que vendrán en el camino.
Ser el dueño de mi propia compañía de fabricación de aviones, me ha permitido conocer casi todo el mundo, posicionándome como el millonario más joven de todos los tiempos, y no solo es gracias a la revista Forbes, sino que también es gracias a mi esfuerzo y constancia que me han llevado hasta aquí.
Hoy es un día especial, voy a proponerle matrimonio a Diane, obviamente ella dirá que sí, ya lleva parte de mi en sus entrañas, solamente falta el apellido que acrediten que es mía de una vez por todas.
¿Quién diría que el soltero millonario más codiciado ya estaría a un paso de dejar de ser soltero?
(***)
—Me complace mucho que ya vayas a formalizar tu relación con Diane, y que mi nieto vaya a nacer en un hogar estable, Angus— mi madre sonríe muy amenamente, entregándome una caja forrada de terciopelo negro.
Veo la caja con un poco de confusión, Diane no es tan cercana a mi madre, ambas tienen diferencias y es comprensible, no todo puede ser tan pacifico.
—Madre, ¿estas segura de darme esto?
—Si, Angus… es hora de que me desprenda de lo que más amo, debes de hacer tu vida con la mujer de tus sueños, no puedo tenerte preso a mí.
—No me iré de ti para siempre, madre. Sabes que las puertas de mi casa siempre estarán abiertas para ti y mi padre, Diane te quiere, no pienses lo contrario.
—Sé que tenemos muchas diferencias, pero con el tiempo las iremos manejando… todo sea por tu felicidad y porque mi nieto esté bien.
Me levanto del sofá y abrazo a mi madre, mientras que ella limpia sus lágrimas.
Abro junto a ella la caja que hace unos instantes acaba de entregarme, en ella está el anillo de bodas de mi madre y el anillo de mi padre, son bellísimos y una reliquia familiar. Los diamantes azul zafiro son los que embellecen el accesorio fino de oro blanco, no esperaba que mi madre me entregara esto.
—Madre, en serio no puedo aceptar esto
—¿Por qué Angus? Esto pasó de mi bisabuela a tu abuela, y de mí para ti, así como lo será en un futuro para mi nieto y su descendencia… así las cosas deben de ser, primor.
Bien dicen que un hombre no debe de llorar, que si se hace muestran la fragilidad de su espíritu, pero en este momento no me interesa, es un momento el cuál no pensé en vivir, y esto me hace el hombre más afortunado.
Abrazo a mi madre, y en ese instante, siento como mi padre nos acobija a ambos en ese abrazo eterno, felicitándome y abrazando a mamá por tan bello gesto.
Guardo los anillos que serán entregados la próxima semana, Diane apenas esta pasando al cuarto mes de embarazo, y en cuanto sepamos el sexo de nuestro bebé, haremos la fiesta de compromiso, porque estoy seguro de que ella aceptará.
Almuerzo junto a mis padres, todos hablamos de lo maravillosa que ha sido la vida con nosotros, porque ellos me han visto crecer en todo aspecto, desde la niñez, la adolescencia y este camino que ha sido lleno de obstáculos que superar y que lo he hecho a la perfección, esto ultimo dicho por mi abuelo, quien falleció hace dos años.
Termino de almorzar y, como si me contaran el tiempo, Valerie mi secretaria, me llama anunciándome que tengo una reunión en una hora y por el trafico que hay en Edimburgo, mejor me apresure a llegar a la oficina. Hago acopio de lo que ella me indica y me despido de mis padres, poniéndome en marcha hacia la compañía.
(***)
—Señor Fitzgerald, es un placer conocerlo por fin, mi socio no deja de hablar de sus maravillosos aviones.
Estoy en mi sala de juntas, tengo dos nuevos posibles socios que desean invertir en la compra de aviones para su compañía, ya que los que estaban fabricando, han tenido varios desperfectos y bueno, pagar multas millonarias en indemnizaciones de por vida, no han sido lo mejor para su compañía.
—Es todo un placer, señores Castell… comencemos por evaluar este modelo que está por salir… este es el Apolo Road, llamado así por la fuerza que tiene el motor al despegar, posee una fuerte jaula de Faraday, es el contenedor recubierto por materiales conductores de electricidad, protegiendo a los pasajeros por el impacto de los rayos al haber tormentas en tiempo de invierno.
Empiezo por la charla de lo otro que me tiene emocionado, y es con la creación de mi avión, uno que viene desde mi autoría en todo sentido, poniendo a los ingenieros a trabajar en los detalles que me faltaron pulir en su diseño, en fin, todo esto se llevara a cabo el mes que viene y estoy encantado.
(***)
Han pasado algunas semanas, hoy por fin sabremos el sexo del bebé, quedé en recoger a Diane en la joyería por la tarde, son las seis y media, la doctora sabe que llegaremos a las siete y media, por cuestiones del trabajo de ambos ya que Diane es dueña de su propia empresa de joyas, haciéndolas personalizadas, llevando a la pareja a que ellos mismos moldeen sus piezas y en ese proceso vean si son el uno para el otro y eso es emocionante, esto en palabras de ella, hacen a que su tiempo sea reducido y un poco complicado como el mio.
Emprendo el viaje hasta su joyería, aparco mi auto afuera del lugar y bajo directamente a traerla, pero veo cerrado y un auto gris que está delante del mio, eso significa que tiene un cliente, pero ¿Por qué está cerrado?
Me quedo pensando por un momento, pero recuerdo que en el auto tengo una copia de las llaves del lugar, como es tan despistada, siempre le insisto en que tiene que dejarme algo para que pueda apoyarla en casos de emergencia.
Saco la llave y camino hacia la puerta del local, abro con sigilo y no veo a nadie, las luces siguen prendidas, así que decido examinar el lugar, admirando todo lo que ella hace, es hermoso, o estoy demasiado enamorado de ella que todo lo que hace lo veo hermoso, como a sus bellos ojos color miel.
—No puedo, James… sabes que esto no es correcto, Angus es demasiado bueno, no quiero provocarle un enojo o que mande a por ti para hacerte daño.
—Diane, sabes perfectamente que el hijo que llevas dentro de ti es mío, ya es tiempo de que te deshagas de Angus… yo puedo darte todo lo que necesitas, todo lo que el te dará, te lo daré el doble, pero no te cases.
—No puedo, amo a Angus, te amo a ti, los amo a ambos… James. ¡entiéndelo!
—No me interesa, Diane… ya no quiero pensar en como te toca, en como te hace suya mientras eres mía, solo mía. Ya me cansé de compartir, eso deberías de entenderlo.
Me quedo atónito ante lo que mis oídos están escuchando, pero como es mi naturaleza defender lo que amo, entro de golpe a la oficina que tiene el lugar, la veo a ella y no puedo creer lo que mis ojos ven… James Levigne, mi mejor amigo desde la universidad tiene sus manos en la cintura de Diane, mientras que mi “prometida” llora amargamente.
Asustados de verme, él trata de protegerla, como si yo fuese a hacerle daño, y no es mi intención, porque el daño me lo hicieron ambos a mí.
—No es lo que parece, Angus… déjame explicarte lo que está pasando—grita Diane, alejando la mano de James.
—No te pediré explicaciones a ti, Diane. Entiendo que hay momentos de debilidad, no te culpo… pero James, a ti sí debo de hacerte muchas preguntas. ¿podemos hablar a solas?
Ellos se me quedan viendo, los ojos de Diane se quiebran, se retira del lado del traidor que tengo enfrente, y se pone delante de ambos, con su mirada dolida y su vientre abultado, uno que me hace rabiar al saber que lo que crece allí dentro de ella, no es producto de nuestro amor.
«¿Hubo amor entre ambos?»
De mi parte si, de la suya, no lo sé.
—Los amo a los dos, Angus… perdóname porque no te merecías un amor a medias.
—No lo merezco, Diane. Hablaremos tú y yo a solas, mi amor. Ve al auto ahora mismo, ¿puedes? Todo estará bien— con todo el dolor de mi corazón y la rabia del momento, trato de ser benevolente, no quiero que esto acabe en una desgracia.
Ella le lanza una mirada a James, él la atiende y le ordena con sus ojos sincronizados que obedezca, dejándonos a solas en su lugar de trabajo, espero hasta que las puertas de la entrada son cerradas y estemos completamente solos.
Él me ve con vergüenza, pero la risa que se dibuja en su rostro es de cinismo puro.
—¿Por qué lo hiciste, James?
—Angus, no todo lo bueno puede durar para siempre, menos el amor… ya tienes lo que has soñado, es justo que nos dejes algo.
—¿A quiénes, James? ¿a ti y tu egoísmo?
—A mí y a Diane, ella no te ama, solo estuvo contigo por tu dinero… hemos hecho el amor en este escritorio sin fin de veces— dice, señalando el escritorio de ébano puro que le regalé cuando emprendió su pequeña joyería.
—Déjala en paz, no la dejare yo, lo harás tú, por tu propio bien, James.
—Ella no te ama, Angus… dice que eres un aburrido hasta para hacerle el amor, por eso es por lo que me ama a mí, me busca a mí y me prefiere a mí.
En cuanto esas palabras salieron de su boca, me lancé hacia él con fuerza y rabia, directo a sacarle los dientes, dejarlo irreconocible.
Los gritos de Diane se hicieron presentes, por lo que unas trompadas y puños en el ojo izquierdo, la nariz rota de James y las palabras con rencor, se detuvieron, llevándome a Diane al auto y manejar hasta llegar a nuestro apartamento para conversar lo sucedido.
—¿Cómo pudiste, Angus?
—¿Cómo pudiste tú hacerme esto Diane? No logro entenderlo, he dado todo por ti, por el amor que te tengo y por ese hijo que estamos esperando.
Ciego ante lo que se me estaba mostrando delante de mí, me he negado a aceptar el engaño en el que he vivido no sé por cuanto tiempo.
—No es tu hijo, Angus… solo lo dije porque necesitaba de tu dinero para seguir creciendo, de tu apellido para ser alguien en esta maldita sociedad en la que vivimos, en donde los prejuicios se hacen presentes…
—¿Acaso nunca me amaste?
—Si, te amaba hasta que me empezaste a reemplazar por ese maldito avión que llevas haciendo durante mucho tiempo, James me hizo sentir que valgo la pena cada maldito segundo que tú pasas en tu absurdo trabajo.
Los gritos sobre el reclamo del tiempo me hacen revolver los pensamientos que fluyen en mi mente como si fuesen una tormenta que no cesa.
Ella quiere bajarse del auto en marcha, pero no me doy cuenta del semáforo que esta en rojo, acelero para seguir el camino en su curso hasta llegar al apartamento, calmarnos y que esto se haga de la mejor manera, pero un Volvo con exceso de velocidad, nos embiste, apagando la conversación por completo.
(***)
El dolor inunda mi cuerpo, no siento una de mis piernas, trato de recordar en donde me encuentro, el olor a gasolina inunda mis fosas nasales y el olor fuerte a sangre me hace querer abrir los ojos, pero no veo nada, la cabeza me duele, trato de tantear el terreno en el que me encuentro, pero no logro reconocer nada, todo se ve borroso…
Las alarmas de las sirenas están dejándome sordo, no veo nada, solo siento dolor y es en donde recuerdo que no vengo solo en el auto…
—¡Diane, Diane! ¿En donde estas mi amor? ¡Responde Diane!
Solo escucho como varios pasos corriendo tratan de agruparse, porque se detienen cerca de mí, lo puedo sentir, y digo sentir porque no logro ver nada.
—¡Hay uno aquí! ¡Hay un sobreviviente!
«¿Sobreviviente?»
—¡Oh, por Dios! ¡Traigan una camilla antes de que esto explote!
Las voces que escucho me quieren volver loco, y la voz que quiero escuchar no responde.
Siento como me levantan, no entiendo lo que está pasando y vuelvo a gritar con más fuerza el nombre de Diane, pero esta no responde hasta que una voz extraña me hace a querer morirme.
—Lo siento señor, su acompañante esta muerta… no hable, guarde sus fuerzas hasta que lo llevemos al hospital, todo estará bien.
Esas palabras me hacen daño, me queman por dentro, pero no logro escapar, me toman entre varias personas, siento sus manos, y escucho los gritos cuando una detonación me deja sordo y perdiendo el conocimiento.
(***)
La oscuridad es todo lo que me acompaña, no sólo dejándome sin el que creí era el amor de mi vida, sino también con una cortina negra azabache en los ojos… según el diagnóstico de los doctores, por el impacto que recibí del otro vehículo en marcha, quedé ciego…
El accidente quedó guardado en las cámaras de grabación de tránsito del lugar, la embestida de un volvo al que le fallaron los frenos para responder ante mi imprudencia al pasarme el rojo, dejo dos muertos y un herido… sí, Diane murió instantáneamente en el accidente, y el bebé que llevaba en sus entrañas nunca llego a conocer la luz del día, le apagué la vida como me la apagaron a mí.
—Debe de vivir con personas que lo atiendan, que esté veinticuatro siete atento a sus necesidades… deberán de llevarlo a terapias paliativas para que supere lo que sufrió… lamentamos mucho la situación de su hijo, señora Fitzgerald.
Se escuchan los sollozos de mi madre, y un “Calma, mi amor, estaremos bien”, por parte de mi padre, hacen a que el dolor de mi corazón se transforme en amargura, porque descubrí tantas cosas en un día, y me hice participe de la muerte de la mujer a la que amaba, a la que amo a pesar de la traición que cometió para mi corazón y mi vida, dejándome solo y además… ciego.
(***)
Caroline Montgomery
Dos días seguidos en los que no concilio el sueño… las pesadillas o más bien, el recrear en mi memoria ese fatídico día, me hacen sentir miserable…
«¿Por qué no me paso a mí?»
Ver el rostro de esa pequeña niña pidiendo ayuda y saber que no podrá caminar nunca más por mi culpa, eso me hace sentir una mala persona, aunque ya pagara mi condena, la multa y una indemnización que casi les cuesta el patrimonio a mis padres, me hace sentir peor, no merezco nada de lo que estoy pasando.
—¿De nuevo no puedes dormir, Carol? —indaga Hanna, mi compañera de piso en el apartamento del campus.
Estoy en San Francisco, en la universidad de Stanford. Mis padres después de la graduación y de haber pasado lo que pasó, decidieron enviarme lejos de casa, también para que dejara de pensar en que tengo la culpa de lo que sucedió esa noche, una noche de Halloween, mis bebidas fueron adulteradas con alcohol y bueno…
—Sí, perdóname por molestarte, prometo ir por los ansiolíticos y dejarte dormir.
—No te preocupes, a veces necesitamos desahogarnos para poder estar en paz. ¿necesitas que te cante para que duermas?
Afirmo con mi cabeza, ella se pasa a mi cama y me toma como si de una pequeña niña se tratara, arrullándome y perdiéndome en la serenidad de su voz, quedándome profunda.
(***)
—Buenos días dormilona…
Hanna esta ya de pie, hoy es viernes y la última clase del semestre empieza a las once de la mañana, veo mi reloj de pulsera y son las ocho, estoy por levantarme, pero mi celular empieza a sonar, alertándome de una llamada de larga distancia.
—Tu madre llamó desde las cinco de la mañana, por la diferencia de horario, pero es mejor que le respondas, se escuchaba algo… intranquila.
Le tomo la palabra a Hanna, respondiéndole a mi madre, quien con un saludo cariñoso me reinicia la vida.
—Mi adorada niña, perdóname por llamar tan temprano, pero… esto se complicó y necesitamos de tu ayuda.
En serio que la voz de mi madre se escucha un poco alterada.
—Dime mamá, ¿Qué sucede?
—Sé que para ti es difícil volver, pero te necesito en este momento… mi Parkinson ha avanzado en magnitud, haciéndome a que ya no pueda hacer la labor como antes… sé que sabes sobre el negocio familiar.
Mis padres se conocieron gracias a mi abuela que era casamentera, mi madre tomó la batuta en cuanto mi abuela falleció y soy la única hija mujer que sabe un poco del arte de unir a las parejas en amor y comprensión.
Largo un suspiro hondo, ya del accidente han pasado dos años. Aunque aun no lo supero, pero debo de ayudar a mis padres en este momento, ya que mis dos hermanos mayores y sus esposas no saben al cien por ciento sobre unir parejas…
—¿Cuándo necesitas que esté en casa?
—Consulté con tu hermosa amiga y hoy en la noche está el vuelo reservado… es urgente hija, en serio te necesito.
Miro a Hanna quien ya esta alistando sus maletas, de seguro ya planeo todo el viaje.
—Esta bien madre, te vere mañana al medio día… te amo.
—¿En serio no te da miedo… volver?
—Debo de superar mis miedos, madre… aunque sabes que no toco autos desde eso…
—Reginald ira por ti, no te preocupes. Buen viaje hija, te esperaremos con ansias.
Me despido de mi madre, me levanto de la cama mientras que, mi alocada y bella Hanna termina de hacer su maleta, llamando a su madre para dejarle encargadas nuestras cosas en lo que tomamos las vacaciones del semestre y me enfilo hacia la ducha para despejarme, tal vez ya es hora de que enfrente mi realidad.
(***)
El vuelo fue todo un éxito, son las dos de la tarde, creo que ya no tengo glúteos después de esas horas de vuelo, Hanna esta emocionada por conocer a mi familia, y como mi madre indicó, Reginald, mi hermano mayor y su esposa, están felices de verme, lanzándose hacia mí y a una Hanna nerviosa, saludándonos y llevando nuestras maletas.
Ellos entienden mi pavor por ir en auto, pero lo entienden y me toman de la mano, tapándome los ojos con una mascada, haciéndome ciega y divagar la mente para que no recuerde ese día, pero me es imposible, ya que las lagrimas rebeldes y desobedientes, empiezan a desbordarse de mis orbes y preocupar a Hanna, que aun no sabe mi secreto.
—Faltan quince minutos hermana, sé fuerte— indica Reginald.
Hago acopio de lo que me dice y me calmo, al escuchar como se detiene el auto, abriéndose las puertas de este y ayudándome a salir, extendiéndome un abrazo fuerte y lleno de comprensión.
—Llegamos… todo estará bien, hermanita.
Me quitan la mascada y lo primero que veo es a mi madre y a mis dos sobrinos, quienes corren a abrazarme y me rodean de amor.
—Nos alegra tenerte en casa, Caroline. ¿Cómo te fue en la universidad?
Mi padre pregunta, sentándose en la mesa redonda del comedor, mientras Giselle, mi nana, empieza a servir la merienda, consintiendo a Hanna quien se asusta de ver todo lo que empiezan a servir en la mesa, mientras que esperamos a que mi hermano Caleb y su esposa lleguen para merendar juntos.
Empezamos a hablar de todo, entre carcajadas y lágrimas de risa y emoción, llega el triste diagnóstico de mamá, poniéndome al corriente de cómo entro yo en el papel y la ayuda.
—Desde mañana empezaremos con el catálogo de las mujeres que buscan un esposo, y viceversa… debes de ver en primera fila el arte de llevar el amor.
—¡Manos a la obra entonces, mamá! —digo entre risas y lágrimas, abrazando a mi madre.
Terminamos de merendar, Hanna dormirá en mi habitación, está adecuada para dos personas, lo que me reconforta ya que no puedo dormir sola.
(***)
Ha pasado un año desde que volví a mi país, tomando las clases de manera virtual, Hanna se devolvió para San Francisco, ya que no pude irme con ella debido a que mi madre no podía ponerse ya en pie, tambaleándose y tirando todo, una situación triste y dolorosa, y terminando de unir a una de las mejores parejas que me había tocado guiar para el camino de cupido.
—¡Señorita Montgomery, señorita Montgomery! —Dice Sally, una de mis asistentes.
—¿Qué pasa Sally?
—No lo va a creer… ¡Mírelo por usted misma! —indica, dándome un sobre manila.
La firma es de una de las familias más poderosas del país… Los Fitzgerald.
La veo directamente a los ojos, le indico con la mirada que debemos sentarnos y así poder abrir el sobre…
Lo que contiene me deja perpleja, es una solicitud de casamentera.
—¿Sabes quién es la soltera que necesita un esposo? —pregunto a mi asistente.
Ella me mira confundida y niega con la cabeza.
Sigo leyendo la solicitud, hasta que me encuentro con el nombre y fotografía de un hombre demasiado hermoso, me es increíble que este espécimen de cabello castaño claro, orbes azules color cielo y una barba espesa que lo hace demasiado sensual.
«¿Cómo puede ese hombre hermoso estar soltero?»
—Y bien, ¿A quién pertenece la solicitud para Cupido?
—Para un hombre muy apuesto… Angus Fitzgerald.
Un grito ensordecedor me sobresalta, Sally se pone las manos en la boca luego del grito que dio y me mira, negando con la cabeza.
—Pensé que ese hombre ya no vivía aquí… se supone que se había ido a Francia hace algunos años…
—¿Sabes quien es?
—Sí, es el único hijo de los Fitzgerald, heredero de Apolo Air Enterprise, fabricantes de aviones… su carrera como piloto aéreo era impecable, por lo que aun recuerdo.
La solicitud de este hombre me retumba en la cabeza, ya que es de carácter urgente según la solicitud…
—Agenda en la lista las citas de la mañana para la tarde, mañana iremos a conocer al soltero millonario que requiere de nuestros servicios con… urgencia.
Sally suelta una risilla, comparándome con los años de novata de mi madre en el mundo del amor, y yo sigo embobada con el rostro de ese hombre a quien atenderé mañana, así sea yéndome en autobús.
Mi miedo a manejar un auto sigue ahí, aferrándose en mi ser día a día, más al ver como esa chica se aferra a la vida, después de haberle arrebatado sus sueños de un solo golpe.
Sally me saca de mis pensamientos, llamando a la casa Fitzgerald y concretando la cita para mañana a primera hora, haciéndome sentir nerviosa.
Últimos capítulos
#113 Capítulo 113 Epílogo
Última actualización: 11/26/2025#112 Capítulo 112 Tú, yo y el amor...
Última actualización: 11/26/2025#111 Capítulo 111 La decisión
Última actualización: 11/26/2025#110 Capítulo 110 Te prometo...
Última actualización: 11/26/2025#109 Capítulo 109 La primera Cita y el antídoto a mi corazón
Última actualización: 11/26/2025#108 Capítulo 108 Libre, al fin.
Última actualización: 11/26/2025#107 Capítulo 107 Todo el peso de la ley
Última actualización: 11/26/2025#106 Capítulo 106 Aerolíneas Flying Piggies
Última actualización: 11/26/2025#105 Capítulo 105 La posible cura
Última actualización: 11/26/2025#104 Capítulo 104 En las nubes pero contigo
Última actualización: 11/26/2025
Te podría gustar 😍
Cadenas de Seda y Foco
Ciel Reid no es ajeno al escándalo. Como un actor rebelde con una reputación de chico malo, ha escalado hacia la fama, dejando un rastro de caos. Pero cuando su carrera se tambalea al borde de la ruina, aparece un salvavidas en forma de Xerxes Laurent—un CEO implacable con secretos tan oscuros como sus trajes.
Xerxes le ofrece una oportunidad para recuperar su estrellato, pero hay una trampa: un contrato para un compromiso falso que convertirá a Ciel en su peón. Lo que comienza como un retorcido trato de negocios pronto se convierte en un juego de alto riesgo de poder, deseo y traición.
En Cadenas de Seda y Reflectores, la pasión arde, las lealtades se rompen y nada es lo que parece.
Una beta para el alfa.
Por otro lado, tenemos a Cole Turner, un alfa de veintitrés años que está envuelto en un drama familiar, el cual, lo ha orillado a mantener un compromiso con la hija adoptiva de su difunto tío, el antiguo alfa de una manada vecina.
Gracias a que el alfa de Raine, Alan Carter, es el mejor amigo de Cole, la joven loba se ve forzada a asistir a la fiesta de compromiso de Cole, donde, por desgracia, descubre que el novio, es su compañero.
Al encontrarse sus miradas, las chispas no tardan en surgir, mientras que las de Raine son de rencor, las de Cole no son más que de amor.
¿Podrá Cole hacer entender a su terca compañera que nada es lo que parece?
¿Podrá la propia Raine, resistirse a los encantos del alfa?
Sobre todo, ¿podrán llegar a confiar el uno en el otro para resolver los misterios sobre las desdichas de la familia Turner? ¿O las intrigas y las personas mal intencionadas triunfaran sobre ellos?
Prisión del Destino
—Déjame decirte: te encontrarás con el desdén de tu esposo y sufrirás por la negligencia emocional.
—Incluso podría andar con otras mujeres a tus espaldas...
—No pude soportar más esta vida, así que decidí divorciarme de mi esposo.
—Pero después del divorcio, él se volvió loco buscándome, incluso se arrodilló frente a mí, rogando por mi perdón y pidiéndome que lo aceptara de nuevo.
—¡Los hombres pueden ser tan patéticos!
—¿Debería perdonarlo?
Una semana para el amor
Vicenzo (quien realmente se llamaba Leo) vive su propio tormento en su casa después de haber contraído matrimonio, hace 19 años, con Norka, una mujer que aceptó casarse con él por interés, pero quien mantiene una relación clandestina con uno de los mejores amigos de su esposo.
¿Cómo podría cruzarse las vidas de dos personas atormentadas como Lorey y Leo (por quienes consideraron al amor de sus vidas) en el momento exacto y en el lugar preciso?
Descúbrelo en…
Una semana para el amor...
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Mamá por acuerdo: Corazón roto por el CEO
Pero cuando él insiste en concebir de forma natural, todo se descontrola. Entre encuentros ardientes y emociones que no deberían existir, Valentina cae. Él también... aunque nunca lo admitiría.
Hasta que nace el bebé.
Hasta que Damián desaparece.
Años después, el magnate regresa con una verdad que ya no puede callar: la perdió. Y ahora está dispuesto a recuperarla... aunque tenga que enfrentarse al mayor miedo de su vida: amar.
Matrimonio Arreglado Con Mi Jefe
Estela una chica bastante reservada , tímida y tranquila pero sobre todo una chica sin experiencia con los hombres.
¿Dormir con su jefe ? Jamás lo creyó posible , muchos menos entablar algún tipo de conversación con el , pues él jamás se fijo en su presencia.
Lo que ella jamás pensó es que asistir a la fiesta de disfraces que realiza cada año la empresa donde trabaja le traería grandes consecuencias en su vida .
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
ATLAS EL ALFA CAUTIVO
—Lléname de ti, Atlas —suplicó abriendo los pantalones del hombre.
Un gruñido animal abandonó la garganta de Atlas, pero no pudo hacer nada. Simplemente, observó como Mica le acariciaba la dura verga.
Durante meses. Atlas Dravencor sufrió en cautiverio a manos de su enemigo. El alfa Aziel de la manada de Plata. Encerrado como una bestia, fue torturado para doblegarlo, pero fiel a sus principios y lealtades, no se dejó vencer. Hasta que llegó Mica, inocente y con intención de ayudarlo, terminó sucumbiendo ante ella. Solo para enterarse de que se trataba de la hija de su peor enemigo.
Traicionado, juró vengarse y, cuando finalmente es rescatado por su padre y su gente, Atlas no huye solo: arrastra a Mica con él, herida en el asalto. No la salva por piedad. La lleva con él como su botín de guerra. Como castigo y símbolo de su victoria.
Atlas está decidido a vengarse y hacerle pagar por su engaño; sin embargo, estar lejos de la joven omega le resulta imposible, sobre todo, cuando descubre que en su cuello lleva su marca y en su vientre, a su hijo.
Entre la sed de venganza y el deseo prohibido, Atlas deberá decidir si será un verdugo… o un alfa digno.
Santos del Diablo - Darkness
Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.
Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.
Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?
Darkness se sentó en el sofá junto a ella.
—Nunca supe tu nombre.
—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.
—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.
Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.












