Capítulo 17 Enfrentando al mal

Angus

Dejamos a la casamentera en su hogar, le dije que, como toda cita normal y para sentirme por fin como un hombre útil, la pasaría a traer, quedando ansioso ante el beso de despedida que me dio en la mejilla.

—¿Estás nervioso Angus? —pregunta mi madre, y en verdad no lo puedo negar.

—Me siento c...

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