Capítulo 12 Nuevo hogar

La había escuchado, ¡qué bien! Eso era algo que no le quitaría el sueño.

—No es para que se moleste, su merced —ella bufó—. Por cierto, no me molesta que me llames princesita, es así como debe ser considerada una mujer. —Tuvo ganas de sacarle la lengua. Se contuvo, de modo que sólo le torció los ojo...

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