Capítulo 65 Cómplices

—¿Para qué me has hecho venir? —Ivette se plantó frente a aquel hombre que la esperaba sentado en el bar del restaurante.

—Mí apreciada, Ivette. ¡Pero qué hermosa estás! —la elogió con sorna el joven, mientras se levantaba de su asiento y le sonreía ominoso, extendiéndole la mano.

—Déjate de halagos...

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