Capítulo 38 UN RUMOR.

~~~RAINA

La puerta del auto se abrió y Luciano se deslizó a mi lado; su presencia llenó el espacio al instante. El aroma de su colonia se mezclaba con algo más oscuro. Era metal, humo… y sangre.

—Vamos —dijo con calma.

Gabriel cerró la puerta y se movió al asiento del conductor.

El auto se puso...

Inicia sesión y continúa leyendo