Capítulo 54 Voy a llevarte a casa

—¡Val! —rió Camila, con una risa espesa, arrastrada, cuando contestó la llamada de su amiga—. ¿Sabías que aquí la nieve brilla más cuando tomas whisky? Es… es casi poética, pero ya no me dejan beber, solo agua con limón.

Valeria se incorporó de golpe, miró a su hermano algo confundida antes de acerc...

Inicia sesión y continúa leyendo