NovelaGO
Una propuesta indecente

Una propuesta indecente

fujoshiqueenblover · En curso · 42.6k Palabras

512
Tendencia
1.7k
Vistas
0
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Paola tenía diesisiete años y está a punto de enfrentar la adultez con un problema gigante: el dinero de su beca universitaria se agotó y no sabe cómo continuar sus estudios. Desesperada, comienza a buscar soluciones imposibles, hasta que aparece él.

Adrian, el hermano mayor de su mejor amiga, un hombre rico y sofisticado. Que siempre le pareció inalcanzable… hasta que le propone un trato indecoroso: pagar por su compañía.

¡Ella no es una prostituta! Pero la tentación es demasiado fuerte: su mirada la desarma, sus labios le hacen olvidar lo prohibido y su billetera resuelve todos sus problemas. Así que Paula fija un límite: un “bono de tiempo”. Un lapso en el que podrá pertenecerle… y luego, nada más.

El problema es que Adrian no está dispuesto a desperdiciar ni un segundo. La consume con su deseo, la desafía con su control, y pronto, lo que empezó como un acuerdo prohibido se convierte en una obsesión de la que ninguno quiere escapar.

Entre la culpa, el peligro de ser descubiertos y una pasión imposible de apagar, Paola aprenderá que la línea entre la necesidad y el deseo puede romperse en un suspiro.

Un juego erótico, prohibido y adictivo…
donde el verdadero riesgo es enamorarse.

Capítulo 1

El timbre metálico del móvil vibraba con insistencia entre un montón de planos arrugados, envoltorios de comida rápida, lápices de dibujo y tazas vacías que cubrían la mesa del pequeño salón. Camila alargó la mano, cansada, cubriendo un bostezo con su otra mano. La chica contestó sin mirar la pantalla, reconociendo de inmediato la voz de su madre al otro lado de la línea.

—¿Qué tal están yendo las cosas, hija? —preguntó con ese tono cargado de ilusión que siempre parecía ignorar la dureza de la realidad—¿Todo bien en la universidad miniña?

Camila cerró los ojos y respiró hondo, apretando los labios antes de responder:

—Todo bien, mami —contestó, mintiendo una vez más sin que la voz le temblara.

Pero no, nada estaba bien. La realidad era que el próximo mes no sabía cómo pagaría la matrícula de Arquitectura ni las facturas atrasadas de su departamento. Había perfeccionado aquella mentira para no preocupar a su madre, pero cada vez le pesaba más. Mientras su madre continuaba relatando alguna anécdota sobre su hermano menor, Camila masajeó su frente, agotada. A los pocos minutos colgó, dejó el móvil a un lado y suspiró.

El silencio regresó al apartamento, interrumpido solo por el zumbido de la nevera y el eco de su frustración. A su alrededor, la habitación era un retrato de su vida: planos sin terminar, escuadras manchadas de tinta, ropa tirada en el suelo, restos de comida rápida. Dio una patada a una falda que había usado el día anterior, aún en medio de la sala, y recogió su mochila. No podía seguir hundiéndose en pensamientos; debía salir rumbo a la universidad antes de llegar tarde otra vez.

Camila a sus diecisiete años ya cursaba el segundo año de Arquitectura. Había sido un desafío comenzar la universidad con dieciséis años gracias a una beca y sus estudios. Pero le había limitado demasiado a la hora de encontrar un trabajo en el que estuvo hasta la semana, un trabajo a medio tiempo en una papelería, pero su jefe, un hombre desagradable y con demasiada confianza, la despidió cuando ella se negó a “agradecerle” un favor en la trastienda.

Había soportado comentarios incómodos durante meses, comentarios sucios que pudieron mandarlo a la cárcel si ella no hubiese necesitado realmente el trabajo solo pensó en marcar un límite, pero no esperaba que ese límite realmente la dejara sin empleo. La mujer se sintió sofocada, ahora estaba sola frente a una montaña de responsabilidades que parecían crecer con cada amanecer.

El autobús la llevó hasta el campus entre el ruido de motores y conversaciones apagadas. Mientras miraba por la ventana, repasaba cálculos imposibles: si dejaba de comer en la cafetería, si usaba menos luz, si encontraba algún trabajo nocturno. Pero todo se derrumbaba al recordar que los proyectos de Arquitectura la consumían; cada semana debía entregar maquetas y planos que le robaban horas de sueño. No podía con todo. No quería perder la carrera, pero tampoco veía una salida, sin embargo debía concentrarse asi que antes de que se diera cuenta el día transcurrió , quizas un poco pesado y admitir que penas prestó atención a las clases , le molestó un poco pero agradecía que en cada pausa que tuviron Veleria su amiga intentase animarla o distraerla de sus problemas sin solución.

—Deberías intentar conseguir un novio —sugirió Valeria, destapando su café con una sonrisa traviesa en la cafetería—sexo, dejar de ir por ahí como una virgencita tonta, un buen hombre te regala…cosas.

Camila la miró como si acabara de decir la mayor locura del mundo y rodó los ojos, como si ella tuviera tiempo para esas cosas. Necesitaba dinero no un hombre que quisiera meterse en sus pantalones o mejor en su falda porque necesitaba lavar apenas llegara a casa los pantalones.

—Sabes que eso no va conmigo—dijo bebiendo el zumo que su amiga había comprado para ella—además tengo proyectos que terminar, no tengo tiempo para eso.

Valeria, con la naturalidad de quien siempre tiene algo que mostrar, levantó la mano para exhibir una pulsera de oro blanco con pequeños rubíes incrustados. Aquello probablemente Valia más que su renta pensó la chica.

—Ricardo me la dio anoche —comentó con un encogimiento de hombros—. Fue por haberme dejado plantada en el restaurante, ¿No es hermoso?

—Lo es pero…¿Y por qué te dejó plantada? —preguntó Camila, aunque temía la respuesta.

—Su mujer lo obligó a quedarse a cenar en casa—Respondió Valeria volteando los ojos—siempre está en medio esa mujer molesta.

Camila apretó el baso que tenía entre las manos. No entendía cómo Valeria podía soportar ser la amante de un hombre casado, casi treinta años mayor que ellas, y encima un político influyente. Para Camila era inconcebible. Pero Valeria parecía disfrutarlo, como si fuera un juego en el que siempre salía ganando.

El murmullo de la cafetería se desvaneció cuando, distraída, Camila fijó la vista en las ventanas que daban a la entrada del campus. Afuera, un grupo de chicas reía en el césped, pero sus ojos se detuvieron más allá, en el coche que acababa de estacionar, un Mercedes negro brillante, con los cristales tintados.

La puerta del piloto se abrió y un par de zapatos lustrosos tocaron el suelo. Camila siguió con la mirada, casi sin parpadear, el recorrido ascendente, el pantalón oscuro de corte impecable, el chaleco a juego, la corbata azul Prusia que contrastaba con la camisa blanca. Una mano fuerte, marcada de venas, acomodó el cuello de la camisa, revelando un reloj dorado que brillaba con arrogancia.

Y entonces lo vio. El rostro del hombre era una mezcla de juventud y madurez, de dureza y atractivo. Su cabello oscuro estaba peinado hacia atrás, aunque un par de mechones rebeldes caían sobre su frente. Tenía las entradas levemente marcadas, detalle que, en lugar de restarle, le daba un aire aristocrático.

Sus labios, gruesos y sensuales, parecían diseñados para el pecado. Y luego estaban sus ojos: un azul tan intenso que, por un instante, Camila sintió que le faltaba el aire.Un tirón brusco en su muñeca la devolvió a la realidad. Valeria había fruncido el ceño, mirando en la misma dirección.

—Mierda… Adrián vino por mi —murmuró, recogiendo sus cuadernos con nerviosismo—. Estoy en un lío, Cami. Ven conmigo, por favor — suplicó—no quiero estar sola con él en ese coche.

—¿Ese hombre es tu hermano? — Camila parpadeó, incrédula. —¿El terriblemente malevolo y controlador Adrian?

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Enamorada del hermano marino de mi novio

Enamorada del hermano marino de mi novio

1.7m Vistas · En curso · Harper Rivers
¿Qué me pasa?

¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?

Es solo la novedad, me digo firmemente.

Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.

Me acostumbraré.

Tengo que hacerlo.

Es el hermano de mi novio.

Esta es la familia de Tyler.

No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.

**

Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.

Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.

Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.

Estoy enamorándome del hermano de mi novio.

**

Odio a las chicas como ella.

Consentidas.

Delicadas.

Y aún así—

Aún así.

La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.

Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.

No debería importarme.

No me importa.

No es mi problema si Tyler es un idiota.

No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.

No estoy aquí para rescatar a nadie.

Especialmente a ella.

Especialmente a alguien como ella.

Ella no es mi problema.

Y me aseguraré de que nunca lo sea.

Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

547k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

912.7k Vistas · En curso · Nyssa Kim
Advertencia de contenido: Escenas explícitas.

—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.

—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—

Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.

—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.

Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.

Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.


Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.

Pero todo fue arrancado.

Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.

¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.

Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.

Lucien. Silas. Claude.

Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.

Lilith se suponía que era un medio para un fin.

Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.

Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.

Tres Alphas.

Una chica sin lobo.

Sin destino. Solo obsesión.

Y cuanto más la prueban,

Más difícil es dejarla ir.
De mejor amigo a prometido

De mejor amigo a prometido

1.7m Vistas · Completado · Page Hunter
Savannah Hart pensó que había superado a Dean Archer —hasta que su hermana, Chloe, anunció que se casaba con él. El mismo hombre que Savannah nunca dejó de amar. El hombre que la dejó con el corazón roto… y que ahora pertenece a su hermana.

Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.

Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.

Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.

Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

1.4m Vistas · En curso · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

501k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
Un juego del destino

Un juego del destino

684.6k Vistas · Completado · maracaballero32
Emma Spencer es una analista de riesgos financieros en una importante empresa internacional.
Finalmente, después de años de no tomar sus vacaciones, las toma para su próxima boda y luna de miel, pero todo da un gran giro cuando está en Hawái, sola y sin esposo, por lo que por primera vez lanza una moneda al aire y decide vivir una noche sin riesgos y apasionada con el primer extraño que encuentre en un bar y al que nunca verá en su vida, ¿Cuál era la probabilidad de volverse a encontrar? Completamente nula.
Pero el destino los vuelve a juntar inesperadamente… Y en el lugar que menos esperaban.

Un juego del destino.
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja

El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja

648.8k Vistas · Completado · Ray Nhedicta
No puedo respirar. Cada caricia, cada beso de Tristan incendiaba mi cuerpo, ahogándome en una sensación que no debería haber deseado—especialmente esa noche.

—Eres como una hermana para mí.

Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.

No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.

Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.

No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.

Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.

Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.

Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.

Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.

Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.

Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.

Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.

Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.

Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.

Es Tristan.

Y no es el chico que dejé atrás.

Es un motociclista.

Un Alfa.

Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
La Cachorra del Príncipe Licántropo

La Cachorra del Príncipe Licántropo

5.8m Vistas · En curso · chavontheauthor
—Eres mía, cachorrita—gruñó Kylan contra mi cuello.
—Pronto estarás rogándome. Y cuando lo hagas—te usaré como me plazca, y luego te rechazaré.



Cuando Violet Hastings comienza su primer año en la Academia de Cambiantes Starlight, solo quiere dos cosas: honrar el legado de su madre convirtiéndose en una sanadora hábil para su manada y pasar por la academia sin que nadie la llame rara por su extraña condición ocular.

Las cosas toman un giro dramático cuando descubre que Kylan, el arrogante heredero al trono de los Licántropos que ha hecho su vida miserable desde el momento en que se conocieron, es su compañero.

Kylan, conocido por su personalidad fría y sus maneras crueles, está lejos de estar contento. Se niega a aceptar a Violet como su compañera, pero tampoco quiere rechazarla. En cambio, la ve como su cachorrita y está decidido a hacer su vida aún más un infierno.

Como si lidiar con el tormento de Kylan no fuera suficiente, Violet comienza a descubrir secretos sobre su pasado que cambian todo lo que pensaba que sabía. ¿De dónde viene realmente? ¿Cuál es el secreto detrás de sus ojos? ¿Y ha sido toda su vida una mentira?
La Esposa Muda del Mujeriego

La Esposa Muda del Mujeriego

220.7k Vistas · Completado · faithogbonna999
—No hay nada de malo en romperle las piernas para mantenerla. O encadenarla a la cama. Es mía.

Ella buscaba libertad. Él le dio obsesión, envuelta en ternura.

Genesis Caldwell pensaba que escapar de su hogar abusivo significaba salvación—pero su matrimonio arreglado con el multimillonario Kieran Blackwood podría ser su propia clase de prisión.

Él es posesivo, controlador, peligroso. Sin embargo, de su manera rota... él es amable con ella.

Para Kieran, Genesis no es solo una esposa. Es todo.

Y él protegerá lo que es suyo. Aunque eso signifique destruir todo lo demás.
ESPOSA SUPLENTE DEL CEO

ESPOSA SUPLENTE DEL CEO

987.2k Vistas · Completado · Jhomairyn Castro
Sí, acepto su propuesta señor Harrison. Aquellas palabras terminarían por cambiar su vida.

Él, le ofrece un contrato matrimonial por dos años, pero ella... ella quiere un amor para siempre.

Gianna Santos, siempre ha sido buena, dulce y cariñosa, tiene grandes sueños en la vida, pero sin dudar, la mayor de sus aspiraciones es casarse con su novio y tener una vida tranquila, viajando al rededor del mundo, conociendo los lugares más exóticos junto al ser que ama. Gianna, tiene la sospecha de que pronto recibirá una propuesta de matrimonio, pero nada más alejado de la realidad, porque todo está por venirse abajo.

Alexander Harrison, es un reconocido empresario, famoso por ser tajante en los negocios, implacable director de Harrison Corporation, y el dueño del corazón de la hermosísima Adara Black, una despampanante modelo que ha logrado enamorarlo con su dulzura, encanto y sus maravillosas curvas.

El destino está por hacer de sus jugarretas, y juntar de manera inesperada, la vida de una huérfana que sufre y un CEO en apuros, con sed de venganza, ella necesita huir, él necesita una esposa, un contrato les dará la salida a sus problemas, dos años de matrimonio y luego el divorcio, pero, ¿Qué ocurrirá cuándo el amor traspase la frontera de los límites legales?, se supone que es un matrimonio con fecha de caducidad pero, Gianna quiere un amor para siempre, quiere decir; Sí, acepto, pero esta vez, para toda la vida.
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario

Después de la aventura: En brazos de un multimillonario

689k Vistas · En curso · Louisa
Desde el primer flechazo hasta los votos matrimoniales, George Capulet y yo habíamos sido inseparables. Pero en nuestro séptimo año de matrimonio, él comenzó una aventura con su secretaria.

En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...

Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.

George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.

Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!

Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.

Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.

—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?

George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!

—Me temo que eso es imposible.

Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.