Capítulo 55 : Odio que seas capaz de… de hacerme tonta.

Camila lo miró, confundida al principio. Luego sonrió, esa sonrisa peligrosa que solo aparece cuando alguien ha bebido demasiado y ya no le teme a nada. Le dio una mirada de aburrimiento antes de bajar sinuosamente hasta quedar de cuclillas sobre la mesa.

—¡Hola, Ethan! —dijo, señalándolo—. Siempre ...

Inicia sesión y continúa leyendo