El lobo que juega

Caminaba de un lado a otro en mi habitación, cada paso un intento inútil de sacudirme la inquietud que se aferraba a mí como una segunda piel. La luz de la luna se derramaba a través de la ventana, proyectando un resplandor plateado que parecía burlarse de mi anhelo de libertad. Anhelaba sentir el v...

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