Regreso a casa

Mientras nos apresurábamos por los corredores tenuemente iluminados, podía sentir el peso de la mirada de Deaken sobre mí, su preocupación palpable. Lord Syndril se movía con la gracia de un depredador, cada uno de sus sentidos atento a los peligros que acechaban en las sombras.

—Deaken —susurré, m...

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