Nos pertenecemos el uno al otro

Deaken finalmente se había quedado dormido después de un tiempo, y me deslicé fuera de su abrazo para regresar a mi propia habitación. Necesito desesperadamente otra ducha. Deaken también había arruinado la mayoría de mi ropa, así que tuve que escabullirme a mi habitación en las sombras. Al salir de...

Inicia sesión y continúa leyendo