La Fortaleza de la Reina

El castillo estaba en silencio, el único sonido era el suave susurro de las hojas fuera de la ventana. Estaba acostado en la cama, el antiguo amuleto descansando en la mesita de noche junto a mí. El sueño había llegado fácilmente, pero no iba a durar.

En plena noche, me desperté de repente. Una ext...

Inicia sesión y continúa leyendo