El ritual vinculante

Me desperté, el sol estaba alto en el cielo, y Damon estaba sentado cerca, leyendo el Libro de la Oscuridad.

—¿Te sientes mejor? —preguntó, levantando la vista cuando me moví.

—Un poco —admití, estirando mis músculos rígidos—. Gracias por dejarme descansar.

Él asintió. —Te necesitamos en tu mejor...

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