13: Menos hueco

Sarita llegó donde estábamos nosotros; ella me sonrió y miró a Alaric moviendo su corbata de un lado hacia el otro; era como si fuera un perro con pulgas.

—Alaric —Sarita lo miró como si lo fuera a matar—. En serio, deja esa corbata quieta; no puedo creer que seas tan terco de venir a mover las cos...

Inicia sesión y continúa leyendo