17: El cuñado de Madison

Lancé un suspiro pesado al escuchar semejante disparate; al parecer, Lorcan tenía el peor concepto de mí y, aunque dijera algo para defenderme, no me iba a creer en absoluto.  

—¿Qué es lo que has dicho, Lorcan? —la abuela de Sarita me miró con el ceño fruncido—. Quiero que recuerdes que la mujer d...

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