18: Palabras duras, pero ciertas

Sabía bien que esas eran las secuelas que me había dejado ser una mujer abusada por un hombre que juró en el altar protegerme y velar por mi bienestar; sin embargo, por mucho que había jurado, no cumplió nada de eso.

—Deja de decir esas tonterías porque las cosas no son así y lo sabes bien; has ten...

Inicia sesión y continúa leyendo