65: Vivir huyendo

Nuevamente la sorpresa llegaba ante mí; primero era lo del embarazo, ahora resultaba que una mujer no podía manejar un negocio o algo por el estilo; se me hacía simplemente inconcebible.

—No te preocupes que no es mi caso; a mí me gusta ver que una mujer trabaja o que al menos lo que hace es porque...

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