79: Un corazón ocupado

Alaric se quedó acurrucado en mi pecho después de haber estado conmigo; sentía una enorme tranquilidad que fue reemplazada por una angustia demasiado profunda y al final terminé llorando sin sentido alguno.

—¿Qué sucede, amor? —él se apartó de mi lado y me miró asustado—. ¿Por qué lloras? ¿Acaso hi...

Inicia sesión y continúa leyendo