81: Solo sexo

Los de la mudanza se llevaban solo algunas cosas de mi habitación; al final, Sarita había aceptado quedar viviendo en mi casa sin necesidad de pagar un solo centavo.

—Muy bien —me acerqué a Sarita con las manos metidas en los bolsillos de mi jersey—. Quiero que sepas que, aunque no estés conmigo, s...

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