82: Una supuesta felicidad

Estaba entregada a él en cuerpo y alma. Amaba a este hombre y su manera de hacerme suya, de las distintas maneras, desde las más delicadas hasta las más brutales.

—Me voy a correr.

Alaric soltó un gemido y se corrió dentro de mí. Su erección continuaba ahí, por lo que era hora de que los papeles s...

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