100: Viejos recuerdos

Ya estaba cansada de esa actitud que tenía y, al ver mi brazo, pude mirar los dedos de Alaric repintados en mi piel; esto era dolorosamente familiar en mi vida.

—Vine a comer contigo como siempre lo hacía, pero dado que quisiste salir con tus clientes, pues no tuve más remedio que irme; sin embargo...

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