101: Con alegría

La madre de Sarita me miraba con preocupación, como si fuera su hija; no sabía si esto era algo bueno o malo.

—¿Quieres ir al doctor?

—No es necesario, solamente fue un mareo; con descansar un rato en la cama se me va a pasar.

—Entonces descansa, ¿Tienes antojos de algo?

—Sí, de chocolate y comi...

Inicia sesión y continúa leyendo