141: Reencuentro con el otro mundo

El doctor accedió y yo entré; pude verla conectada a varias máquinas. Cuando me miró, me sonrió, pero comenzó a llorar y yo me acerque.

—Shhh, no llores, aquí estoy a tu lado. 

Logró tranquilizarse; entonces procedieron a ponerle la epidural y después comenzaron con el procedimiento.

—Te amo, Ala...

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