160: En las fauces del lobo

Miré mi vestido de novia delante de aquel espejo y sonreí al ver que finalmente la paz había llegado a mi vida. 

—Te miras hermosa —la voz de Alexandra llegó a mis oídos—. En serio que todo esto ha valido por mucho la pena; te amo profundamente y soy feliz por ti; te mereces la felicidad que vas a ...

Inicia sesión y continúa leyendo