4: Un misterioso salvador

Esperé el golpe y este llegó, solo que fue diferente. Al abrir los ojos, miré a un hombre encima de mí y estábamos a un lado de la carretera.

—¡Sarita!

Madison salió corriendo en mi dirección, la angustia era evidente y cuando llegó donde me encontraba, comenzó a revisar todo mi cuerpo.

—Me encue...

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