13: El demonio que son

Sonreí al verlo igual de siempre; él me invitó a su casa y me sirvió un trago. Puse aquella copa en la mesa y lo miré seriamente.

—Necesito tu ayuda, Dante. Si hay alguien que sabe los secretos de las personas que viven en este país, ese eres tú y nadie más que tú.

—Dime qué es lo que sucede y qué...

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