16: Palabras hirientes sin sentirlas

Su hermano, esa palabra resonó una tras otra vez en mi cabeza mientras veía un punto fijo que no eran los hermanos.

—¿Ya te has terminado de disociar o todavía sigues disociada? —el doctor se inclinó y me miró con una sonrisa en los labios—. Vamos, habla de una vez.

—¡Maddie! —grité porque fue lo ...

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