42: Lorcan, ayúdame

Miré a Alexandra con más interés; de alguna manera, esta mujer era capaz de dar las palabras indicadas en el momento correcto.

—Tengo que admitir que me ha sorprendido hablar contigo en estos momentos; eres otra mujer cuando no te encuentras a la defensiva. 

—Mientras no me des motivos para estar ...

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