44: Resignación

Miré a Sarita; aquel hombre tenía toda la razón, ella por algún motivo se encontraba casi amarilla. Pero no podía ser lo que decían.

—No pienso quedarme aquí, iré donde otro doctor y, si él sale con lo mismo, voy a recorrer el mundo hasta encontrar a alguien que me diga lo contrario.

—Si encuentra...

Inicia sesión y continúa leyendo