92: Resignación

¿Resignarme? Esa palabra me sabía amarga y estúpida; no podía resignarme a perder a Sarita justo cuando la había recuperado.

—Si no puede hacer nada, no evite que los demás hagamos algo. Es cierto que Sarita iba a morir, pero sería después de traer a nuestra hija al mundo.

—Debes saber que Sarita,...

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