Capítulo 142 142

Primero me mira a mí y luego a Elara. Su mirada es triste y sus llamas permanecen tenues, como antes, no con su rojo brillante habitual.

—¿Has averiguado algo? —pregunto.

Niega con la cabeza lentamente.

—Debe haber alguien que conozca una manera de traerla de vuelta.

—No se conoce a nadie que te...

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