Capítulo 144 144

Tus dedos entrelazados con los míos se sienten como ramitas frágiles a punto de quebrarse. A pesar de mi piel helada, puedo sentir tu propio frío; últimamente, siempre has estado tan fría. La yema de mi pulgar acaricia el dorso de tu mano una y otra vez, rehusándose a perder el contacto contigo. Tu ...

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