Capítulo 166 166

—Puedes estar celosa.

Curva los labios en una sonrisa traviesa.

—De hecho, me encanta que estés celosa.

Nos quedamos en los brazos del otro un poco más hasta que me vuelve a poner de pie, y al perder parte de su calor, un escalofrío me recorre la espalda.

—Encontraré la manera de traerte de vuel...

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